“”Están en la tierra montones de piedras apiladas una a una con las manos del padre, del abuelo… toda su paciencia acumulada resistió a la lluvia, al horizonte haciendo pequeños montoncitos durante la noche para retener la luz de la luna, para estar erguidos para inventarse montañas y jugar con el trineo y creer que tocamos las estrellas. Se lo contaremos a nuestros hijos y les diremos que fue duro pero que nuestros padres fueron unos señores y que heredamos eso de ellos, montones de piedras y el coraje para levantarlas. . .””